Las cifras oficiales muestran que Baja California mantiene una de las tasas de desocupación más bajas del país y una recuperación del empleo en 2026, sin embargo, esos indicadores ya no son suficiente para explicar el mercado laboral.
Especialistas, reclutadores y representantes empresariales coinciden en que existe una menor generación de vacantes; la desaparición de empresas formales; procesos de contratación más largos; mayor competencia por cada puesto y una oferta de salarios presionados a la baja.
Para rematar, la incertidumbre en torno al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), y la creciente automatización, han llevado a muchas empresas a frenar planes de expansión.
En contraste, quienes pierden un empleo formal, como le pasó a Amado, tardan cada vez más en encontrar una nueva oportunidad y las opciones son precarias.
Me agüita porque vas perdiendo tu tiempo en el traslado y pagas dinero, y es lo que no miran las empresas. Por eso en ocasiones si mi entrevista es a las 10:00 y la otra a la 1:00 me quedo afuera para no volver a gastar
MÁS CANDIDATOS, MENOS VACANTES
Noé Morales Meza, director ejecutivo de EmpleoNuevo.com, plataforma para la búsqueda de empleo en la región, explicó que el número de aspirantes a los pocos espacios permite a las empresas ofrecer salarios más bajos.
«Todos me han ofrecido máximo tres mil 086 a la semana, o lo que es el sueldo mínimo: tres mil 200, cuando llegué a ganar más de cinco mil. Además, te piden licenciatura y el sueldo es bajo, pero es un puesto administrativo, estás haciendo un montón de cosas y el sueldo sigue siendo muy bajito«
Como ejemplo, señaló que una vacante administrativa o de ingeniería que antes recibía tres candidatos hoy puede atraer hasta 60.Como ejemplo, señaló que una vacante administrativa o de ingeniería que antes recibía tres candidatos hoy puede atraer hasta 60.
Ante este panorama, indicó, perfiles que antes exigían mejores condiciones laborales ahora estarían dispuestos a aceptar menores salarios después de varios meses sin trabajo; así el mercado pasó de favorecer al trabajador a favorecer al empleador.
De el sol de Tijuana






Deja un comentario