Antonio Castro Jiménez con oscuro historial es jefe de sección en la policía municipal Tijuana.

El Escalofriante Regreso de “El Peinado”

Es increíble la ironía y desesperanza que a veces nos arroja la realidad: en un giro que parece sacado de una película de crimen, Antonio Castro Jiménez, alias “El Peinado”, un personaje con un oscuro historial de secuestro y asesinato, ha sido reintegrado a la fuerza policial en Tijuana. ¿Es esta una señal de lo que realmente importa en nuestra estructura de seguridad? ¿Qué valor le damos a la justicia y a la memoria de quienes perdieron la vida a manos de personas como él?

A principios de octubre de este año, El Peinado dejó su cargo en Tecate sin explicación alguna. Hasta el 30 de septiembre, su nombre seguía apareciendo en los registros oficiales como policía municipal de esa ciudad, con un sueldo de 14,351.85 pesos mensuales. Pero es aquí donde empieza lo que muchos llamarían una “comedia de horrores”, aunque para las familias de las víctimas y para quienes todavía confían en la policía, esto es más una tragedia.

Es una tragedia porque este no es un policía común. En noviembre de 2008, El Peinado fue arrestado bajo sospecha de ser el principal ejecutor de uno de los crímenes más atroces de la ciudad: el secuestro y asesinato del empresario Rafael Coronado López. Coronado fue raptado en su propio restaurante, y, aunque su familia pagó el rescate, fue hallado sin vida un mes después. En 2009, Castro fue detenido en la frontera mientras intentaba huir de su condena, señalado no solo como secuestrador, sino como el verdugo que colocó una bolsa de plástico en la cabeza de Coronado, asfixiándolo hasta la muerte.

Entonces, ¿cómo es posible que El Peinado vuelva a la fuerza policial? No solo está de vuelta, sino que se le ha dado un puesto de responsabilidad en la Sección Comercial de la Policía en Tijuana, bajo la invitación del propio director de la corporación, Juan Carlos Hernández Herrera. Se nos exige confiar en quienes deberían velar por nuestra seguridad, pero ¿qué clase de mensaje envía esto? Es como si le estuviéramos entregando la llave del gallinero al mismísimo lobo.

Para la comunidad, y especialmente para las familias de las víctimas, esto es una burla atroz. No se trata de una acusación ligera, ni de un rumor sin fundamento. Las declaraciones de sus propios cómplices, la orden de aprehensión activa, y su pasado delictivo no son información secreta. Son hechos registrados, casos juzgados y condenas establecidas. ¿Es este el perfil de un servidor público? ¿Alguien que merece portar el uniforme y protegernos?

La pregunta aquí es: ¿qué tan bajo podemos llegar en nuestra desesperación por personal policial? ¿O estamos ante una estructura de seguridad corrupta y desinteresada, que prefiere mirar a otro lado antes que arriesgar sus propios intereses? Porque El Peinado no debería estar en las filas de la policía, no debería tener ni una pizca de poder para tomar decisiones en materia de seguridad.

Exigimos justicia. Exigimos que las autoridades y el propio Juan Carlos Hernández Herrera reconsideren su decisión y retiren a Castro Jiménez de cualquier puesto de autoridad. Porque hoy puede ser una decisión burocrática más, pero mañana, cuando la misma ciudadanía siga sufriendo la inseguridad que “líderes” como él promueven, será demasiado tarde. No permitamos que los asesinos y secuestradores tomen el control de nuestra policía.

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